La calidad de las relaciones sociales influye en el envejecimiento

Según el estudio de Ong, A. D., Mann, F. D., & Kubzansky, L. D., publicado en 2025 y titulado Cumulative social advantage is associated with slower epigenetic aging and lower systemic inflammation (La ventaja social acumulada se asocia con un envejecimiento epigenético más lento y una menor inflamación sistémica), las relaciones afectivas sólidas pueden frenar el envejecimiento celular.

El trabajo, publicado en la revista «Brain, Behavior and Immunity – Health», analizó datos de más de 2.100 adultos, y concluyó que una vida social nutrida se puede convertir en un verdadero capital de salud, lo que se traduce en longevidad, bienestar y una mejor apariencia.

Las relaciones humanas: el nuevo elixir contra el envejecimiento

Los resultados de la investigación fueron sorprendentes: quienes habían cultivado lazos estables, tanto en la infancia como en la adultez, mostraban un envejecimiento biológico más lento según los llamados “relojes epigenéticos”, herramientas que miden cómo se degrada el ADN con el paso del tiempo.

El concepto de ventaja social acumulada

El equipo liderado por el psicólogo Anthony Ong desarrolló un índice denominado Cumulative Social Advantage (CSA), o “ventaja social acumulada”, para evaluar la profundidad y la continuidad de las conexiones sociales a lo largo de la vida. Este índice considera factores como el apoyo recibido en la infancia, la conexión con la comunidad, la participación en redes religiosas o solidarias y el respaldo emocional de amigos y familiares.

Los datos revelaron que quienes tenían una alta puntuación en CSA mostraban una edad biológica entre un 9% y un 12% menor que la esperada para su edad cronológica. En otras palabras, su cuerpo parecía más joven.

Invertir en relaciones es invertir en salud (y cuanto antes mejor)

Ong compara las conexiones humanas con una cuenta de jubilación: cuanto antes se empieza a invertir y más consistencia se mantiene, mayores son los beneficios. La soledad envejece, mientras que el afecto protege.

Multitud de informes anteriores han mostrado que quienes tienen redes de apoyo fuertes viven más, se enferman menos y conservan mejor sus funciones cognitivas con la edad. Ahora, gracias a los relojes epigenéticos, la biología ofrece una confirmación tangible de ese fenómeno.

Menos inflamación IL-6: más resistencia y juventud corporal

Los autores también examinaron marcadores de inflamación, un factor clave en el deterioro físico. Uno de ellos, la interleucina-6 (IL-6), se considera un buen indicador del envejecimiento del organismo. Las personas con lazos sociales más firmes presentaban niveles significativamente más bajos de esta molécula, lo que indica una menor inflamación sistémica y, por tanto, un organismo más resiliente frente al desgaste del tiempo.